reflexiones sobre mi y otras hierbas

escribo sobre mi porque soy en quien mas me intereso, es obvio estoy conmigo las 24 horas del dia los 365 del año,escribo sobre mis experiencias ,pensamientos , cosas que se me ocurren y sobre aquello que me llama la atencion

jueves, febrero 09, 2012

ECKART TOLLE OBSERVAR LA MENTE

¿Qué quiere usted decir exactamente con "observar al que piensa"?

Cuando alguien va al médico y dice: "Oigo una voz en mi cabeza" probablemente lo remitirán a un psiquiatra.

El hecho es que, de forma muy similar, prácticamente todo el mundo oye una voz, o varias voces, en su cabeza, todo el tiempo: los procesos involuntarios de pensamiento que usted no se da cuenta que puede detener. Los monólogos o diálogos continuos.
Usted probablemente se ha cruzado en la calle con "locos" que hablan o murmuran para sí mismos incesantemente. Bueno, esto no es muy diferente de lo que usted y otras personas "normales" hacen, excepto por el hecho de que usted no lo hace en voz alta. La voz comenta, especula, juzga, compara, se queja, acepta, rechaza, y así sucesivamente. La voz no es necesariamente relevante para la situación en la que usted se encuentra en ese momento; puede estar revisando el pasado reciente o lejano o ensayando o imaginando posibles situaciones futuras. En este caso, frecuentemente imagina resultados negativos o problemas; este proceso se llama "preocuparse". A veces esta pista de sonido va acompañada por imágenes visuales o "películas mentales".

Incluso si la voz es relevante para la situación del momento, la interpretará de acuerdo con el pasado. Esto se debe a que la voz pertenece a su mente condicionada, que es el resultado de toda su historia pasada así como del escenario mental de la cultura colectiva que usted heredó. Así, usted ve y juzga el presente con los ojos del pasado y obtiene una visión de él totalmente distorsionada. No es raro que esa voz sea el peor enemigo de la persona. Muchos viven con un torturador en la cabeza que continuamente los ataca y los castiga y les drena la energía vital. Esto causa sufrimiento e infelicidad así como enfermedad.

Lo bueno es que usted puede liberarse de su mente. Esa es la única liberación verdadera. Usted puede dar el primer paso ahora mismo. Empiece por oír la voz de su cabeza tan a menudo como pueda. Preste atención especial a cualquier patrón de pensamiento repetitivo, esos viejos discos que han sonado en su cabeza quizá durante años. Eso es a lo que llamo "observar al que piensa", que es otra forma de decir: escuche la voz de su cabeza, esté allí como si fuese un testigo.

Cuando usted escuche esta voz hágalo imparcialmente. Es decir, no juzgue. No juzgue o condene lo que oye, porque hacerlo significaría que la misma voz ha vuelto a entrar por la puerta trasera. Pronto empezará a darse cuenta de esto: está la voz y estoy yo escuchándola, observándola. Esta comprensión del Yo soy, esta sensación de su propia presencia, no es un pensamiento. Surge de más allá de la mente.

Así pues, cuando usted escucha un pensamiento, usted es consciente no sólo del pensamiento, sino de usted mismo como testigo de él. Ha aparecido una nueva dimensión de conciencia. Mientras oye al pensamiento usted siente una presencia consciente -su ser más profundo - más allá o debajo del pensamiento, como quien dice. El pensamiento entonces pierde su poder sobre usted y rápidamente se calma porque usted ya no le da energía a la mente por medio de la identificación con ella. Este es el comienzo del fin del pensamiento involuntario y compulsivo.

Cuando un pensamiento pierde fuerza, usted experimenta una discontinuidad en la corriente mental, una brecha de "no mente". Al principio las brechas serán cortas, unos segundos tal vez, pero gradualmente se harán más largas. Cuando ocurren esas rupturas usted experimenta cierta quietud y paz dentro de usted. Es el comienzo de su estado natural de percepción de la unidad con el Ser, que generalmente está oscurecida por la mente. Con la práctica, la sensación de quietud y paz se hará más profunda. De hecho, esta profundidad no tiene fin. También sentirá una sutil emanación de gozo que surge de lo profundo de su interior: el gozo de Ser.

No se trata de un estado de trance, en absoluto. Aquí no hay pérdida de conciencia, es todo lo contrario. Si el precio de la paz fuera una disminución de su conciencia y el precio de la quietud una falta de vitalidad y estado de alerta, no valdría la pena tenerlas. En este estado de unión interior, usted está mucho más alerta, más despierto que en el estado de identificación con la mente. Usted está completamente presente. También aumenta la frecuencia de vibraciones del campo de energía que da vida al cuerpo físico.

Según profundiza en este reino de la no-mente, como es llamado a veces en Oriente, usted crea un estado de conciencia pura. En ese estado usted siente su propia presencia con tal intensidad y gozo, que todo el pensamiento, todas las emociones, su cuerpo físico, así como el mundo exterior, se vuelven relativamente insignificantes en comparación con ello. Y sin embargo no es un estado egoísta sino un estado sin ego. Lo lleva a usted más allá de lo que antes consideraba "su propio ser". Esta presencia es esencialmente usted y al mismo tiempo inconcebiblemente mayor que usted. Lo que trato de expresar aquí puede sonar paradójico o incluso contradictorio, pero no puedo expresarlo de otra manera.

En lugar de "observar al que piensa" usted puede crear también una brecha en la corriente de la mente simplemente dirigiendo el foco de su atención hacia el Ahora. Vuélvase intensamente consciente del momento presente. Esto es algo profundamente satisfactorio. De esa forma usted aparta la conciencia de la actividad de su mente y crea una brecha de no-¬mente en la que usted está muy alerta y consciente, pero no pensando. Esa es la esencia de la meditación.

En su vida diaria, usted puede practicar esto tomando una actividad rutinaria que normalmente es sólo un medio para un fin y préstele su más completa atención, de modo que se convierta en un fin en sí misma. Por ejemplo, cada vez que usted suba y baje las escaleras en su casa o en su lugar de trabajo, ponga mucha atención a cada paso, a cada movimiento, incluso a su respiración. Esté totalmente presente. O cuando se lave las manos, preste atención a todas las percepciones sensoriales asociadas con la actividad: el sonido y tacto del agua, el movimiento de sus manos, el aroma del jabón y así sucesivamente. O cuando suba a su automóvil, después de cerrar la puerta haga una pausa de unos segundos y observe al flujo de su respiración. Hágase consciente de una sensación de presencia silenciosa pero poderosa, Hay cierto criterio por el que puede medir su éxito en esta práctica: el grado de paz que siente interiormente.

Así pues el único paso vital en su camino hacia la iluminación es este: aprenda a dejar de identificarse con su mente. Cada vez que usted crea una brecha en el fluir de la mente, la luz de su conciencia se vuelve más fuerte.

Un día puede que se sorprenda a sí mismo sonriendo a la voz de su cabeza, como sonreiría ante las travesuras de un niño. Esto significa que ya no se toma tan en serio el contenido de su mente, puesto que el sentido de usted mismo no depende de él.

domingo, febrero 05, 2012

EL INGENIOSO CHORIZO DE GASOLINERAS

Los Mossos d'Esquadra han detenido "in fraganti" a un vecino de Girona que había ideado un ingenioso sistema dentro de una furgoneta para sustraer miles de litros de gasóleo de los depósitos soterrados de las gasolineras, ha informado hoy la policía catalana.

Durante las últimas semanas los Mossos habían recibido denuncias de los responsables de varias gasolineras de Girona y de sus alrededores, que les habían alertado de la extraña desaparición de miles de litros de gasóleo de sus depósitos.

En algún caso habían detectado que un individuo con la cara y la cabeza tapadas manipulaba las cámaras de seguridad y después situaba su furgoneta encima de los depósitos subterráneos de combustible.

La furgoneta, que estaba convenientemente tapada para que no se pudiera ver su interior, llevaba dentro un estudiado sistema de bombeo para extraer el gasóleo y un depósito con capacidad para más de mil litros.

En el suelo del vehículo había sido practicado además un agujero por donde extraía la manguera que introducía en el depósito soterrado para extraer el combustible.

Los investigadores han averiguado, por el momento, que el sospechoso, Jorge M.M., de 48 años, de nacionalidad española y vecino de Girona, había actuado en gasolineras del barrio de Santa Eugenia, Fornells de la Selva o en la de Vila-roja, en la que fue sorprendido "in fraganti".

Advertidos de la sustracción de este combustible altamente inflamable, agentes de los Mossos de Girona que realizaban tareas de vigilancia se percataron de la presencia habitual de una furgoneta azul que aparcaba en estaciones de servicio, de noche y cuando esas gasolineras ya estaban cerradas.

Durante la madrugada del pasado 23 de enero, los agentes de la comisaría de Girona observaron que la misma furgoneta entraba en una gasolinera y que, como ya había hecho en otra ocasión, se estacionaba sobre los depósitos soterrados de combustible.

Los agentes identificaron al único ocupante de la furgoneta y registraron el interior del vehículo, donde descubrieron un ingenioso y trabajado sistema de bombas de extracción, la manguera y un depósito con capacidad para almacenar entre 1.000 y 2.000 litros de líquidos.

A pesar de que en aquel momento el depósito estaba vacío, los agentes comprobaron que en su interior había restos de gasóleo y detuvieron a Jorge M.M. como presunto autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa.

Posteriormente se hicieron cargo del caso los agentes del Área de Investigación Criminal (AIC), que constataron que el detenido era el presunto autor del robo de miles de litros de gasóleo en al menos cinco estaciones de servicio.

El detenido pasó a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Girona, que le dejó en libertad con cargos.

La investigación sigue abierta y los agentes intentan averiguar en cuántas gasolineras pudo haber actuado el detenido, dónde guardaba los miles de litros que sustraía cada semana, y si tenía compradores fijos a los que suministrara combustible periódicamente.