reflexiones sobre mi y otras hierbas

escribo sobre mi porque soy en quien mas me intereso, es obvio estoy conmigo las 24 horas del dia los 365 del año,escribo sobre mis experiencias ,pensamientos , cosas que se me ocurren y sobre aquello que me llama la atencion

viernes, diciembre 23, 2011

EN LA CONTRA DE UN BUEN PROFESOR JAMAS TE OLVIDAS

Fue profesora de ESO y de bachillerato, ha enseñado inglés, francés y español y llegó a la conclusión de que lo que proponían la mayoría de gobiernos en educación no cuadraba con lo que funcionaba en el aula, así que se especializó en pedagogía. Es asesora de educación del Gobierno sueco. Sus estudios se basan en el análisis de políticas educativas mundiales y la comparación entre ellas. Critica "la nueva pedagogía" y aboga por el esfuerzo del alumno y porque el aprendizaje de contenidos, en especial la lengua, ocupen un papel central. Ha venido a Barcelona invitada por Fundació Educativa La Trama y ha presentado La buena y la mala educación, ejemplos internacionales (editorial Encuentro).

¿Cuál es el problema?
Occidente ha creído que la educación era un bien ya conquistado y han dejado de exigir esfuerzo a los alumnos. Se da por supuesto que todos se esfuerzan y no se piden resultados. Así hemos llegado a la escuela comprensiva y a la intocable autonomía del alumno.



Angelismo escolar.
Sí, buenismo escolar donde la palabra clave es inclusión, pero no por el conocimiento y el esfuerzo sino porque sí. Si entre un grupo de chicos de 15 años hay muchos con un conocimientos de 9, no hay método que pueda ponerlos al día y se rompe la famosa convivencia.



¿Entonces?
Para que haya inclusión todo el mundo tiene que aceptar hacer su trabajo. Si anteponemos la convivencia al aprendizaje se hunde todo. Poniendo el acento en el aprendizaje mejora la convivencia, está comprobado.



¿Algún ejemplo que seguir?
Los que logran mejores resultados son los finlandeses con un estilo de escuela tradicional, la que había aquí hace medio siglo.



¿Cómo lo hacen los finlandeses?
Preparando muy bien a los niños en primaria, estableciendo buenas costumbres de trabajo con apoyo inmediato al alumno que lo necesita para que no acumule retraso. Es imprescindible asegurarse de que entran en el bachillerato con unas bases bien asentadas, porque a partir de ahí, si los alumnos se perciben como malos alumnos, la repetición no suele dar buen resultado.



¿Qué hacer con los niños que van atrasados en primaria?
Dejarles claro que no pasaran de curso si no se saben las materias y volver a los controles. Refuerzo real en la escuela, y organizar una escuela de verano obligatoria para los que van atrasados. Parece duro, pero lo peor es sentirse excluido intelectualmente, no entender lo que dicen los otros.



¿No nos iremos al otro extremo?
Si no llegan al segundo ciclo sabiendo leer de manera fluida y no tienen un conocimiento del mundo, están completamente perdidos en el entorno educativo, en su mundo privado, y lo estarán en el laboral.



¿No exagera?
Se sorprendería, para muchos adolescentes un documental sobre la Guerra Mundial es una película de tiros. Su mundo es muy reducido: programación infantil, entretenimiento, películas de acción y videojuegos; el resultado es que son completamente ignorantes de todo lo que está fuera de su barrio.



¿Sin lectura no hay comprensión?
Hay pedagogos que han trabajado con los alumnos utilizando el telediario y no les ha funcionado: no entienden las palabras abstractas, los adverbios ni las conjunciones. Si no conocen la geografía no saben dónde ubicar la noticia, y desconocen a los protagonistas políticos.



Entiendo.
Les habría ido mejor si en primaria les hubieran dicho: "No puedes pasar de curso si no sabes esto", porque es más fácil que lo acepte un niño de 6 años que uno de 16.



Lengua y matemáticas.
Sin un lenguaje bien estructurado no puedes avanzar. Las palabras son tu instrumento de trabajo, si no lees no consigues dominarlo y entiendes menos de lo que ves y de lo que oyes. El gusto por la lectura es uno de los índices más claros de éxito académico, muy por encima del nivel sociocultural.



Están ocho horas en el colegio, ¿no es suficiente tiempo de estudio?
Los finlandeses están 5 horas en el colegio y no tienen demasiados deberes, en casa se dedican a leer. Se trata de calidad en la enseñanza y del aprendizaje dentro del aula.



¿Qué opina de la inmersión lingüística?
Que la educación no debería de ser una cuestión política. Catalunya debería permitir a la familia elegir entre el castellano y el catalán como lengua vehicular si lo que queremos priorizar es el dominio del lenguaje.



Cuénteme.
Lo más importante es que los niños tengan vocabulario y conocimientos, y para eso escuela y padres deben estar de acuerdo y fortalecer la lengua materna, así es más fácil aprender el otro idioma, pero como materia. En mi país se dan tres clases por semana en sueco y todo el mundo habla sueco. La lengua es un instrumento, no una meta.



Entiendo.
Entre mi universidad y la catalana había un acuerdo de intercambio de estudiantes, pero no quieren venir por la cuestión del idioma, ellos han estudiado español y quieren perfeccionarlo. Si una sociedad se cierra está quitándole oportunidades a sus jóvenes.



Los presupuestos destinados a la educación adelgazan.
En Occidente se invierte mucho más dinero en educación que en los países asiáticos y ellos obtienen mejores resultados. Se trata del tipo de educación en el que se invierte. Hay que atraer a buenos profesores, pagarles bien, y recuperar su autoridad.



¿De dónde los sacamos?
En Singapur o en Finlandia a los profesores de preescolar se les exige una nota de corte muy alta, y todos tienen un máster. Los padres saben que están muy preparados y los alumnos que ser profesor es muy difícil y que los suyos están entre los mejores del mundo. Hay que entrar en ese círculo beneficioso como sea. En la docencia lo más importante es la persona. De un buen profesor no te olvidas jamás.

viernes, diciembre 09, 2011

EN LA CONTRA;PIERRE MAGISTRETTI LA PALABRA PUEDE CURAR COMO UN FARMACO

Placer y muerte

Einstein veía la realidad a través de las ideas y creyó que la Sociedad de Naciones –un bello ideal– podría lograr la paz, por eso invitó a Freud a ayudarle. Freud veía las ideas a través de la realidad y le contestó que era un ideal imposible, porque el humano es un ser contradictorio que obedece a un instinto autodestructivo, la pulsión de muerte, del que se deshace descargándolo contra otros hombres. Me lo cuentan los doctores Magistretti y Ansermet gracias a la Associació Catalana d'Atenció Precoç. En Los enigmas del placer (Katz) ambos iluminan los vericuetos por los que perseguimos el goce para encontrarnos con nuestra propia pulsión de autodestrucción y muerte.

El cerebro nunca es igual a sí mismo. No puedes pensar dos veces con el mismo cerebro, porque cambia con cada experiencia y a cada instante.



¿Cómo?
Las neuronas se organizan y reorganizan en redes, que la experiencia va modificando. Y esa es la más prometedora frontera de la neurociencia: la plasticidad neuronal.



¿En qué consiste?
Neurones that fire together, wire together, las neuronas que se enlazan acaban formando un cableado, un mapa, un sistema. Y ese proceso se repite modelando y remodelando nuestro cerebro continuamente.



La experiencia se hace órgano.
La experiencia modifica la sinapsis, la transferencia de información entre neuronas. Cuando usted crea una imagen, deja una huella en el cerebro, un mapa mental, y cada vez que evoca esa imagen la reactiva, pero creando otro mapa nuevo. Es la base fisiológica de la creatividad y del psicoanálisis.



Eso lo suscribiría Woody Allen.
Freud explica cómo la reasociación de imágenes en cada ocasión es el fundamento del inconsciente. La experiencia deja un recuerdo y una imagen, una huella sináptica, pero al evocar esa imagen previa siempre obtenemos otra nueva con conexiones de la anterior, pero reorganizadas de forma nueva.



La memoria es un país en el que siempre somos extranjeros.
En esa recreación mental continua está el punto de contacto entre el psicoanálisis, la creatividad y la neurología. La palabra es también una experiencia y por eso modifica la sinapsis, las conexiones neuronales que conforman, al cabo, esa red de redes que es nuestro cerebro.



Y el verbo se hace carne.
Y cura. La palabra puede curar como un fármaco. Por eso el cerebro no es un mero contenedor de capacidades como el área del habla, el cálculo, la memoria...También es una formidable máquina temporal.



¿A qué se refiere?
Hay un psicoanálisis del devenir de nuestra mente que indaga en ella hasta descifrar y darle sentido y así revela y alivia nuestros traumas. Pero también hay otro psicoanálisis que opera en el instante.



Sincrónico y diacrónico, como en la definición de lenguaje de Saussure.
El ser humano se debate entre su tendencia destructiva a la repetición y su vocación de reinventar. La repetición es destructiva, la reinvención es creativa. Por eso, Einstein dice que inventar es pensar al lado, fuera de la caja. Lo que también se llama hoy pensamiento lateral.



¿Por qué nos gusta repetir?
La repetición nos gratifica, pero al mismo tiempo ese mecanismo de gratificación en la repetición inicia uno de penalización; cualquier hábito produce placer y desplacer de modo complejo y complementario para lograr un equilibrio homeostático...



Veamos.
Nuestro cerebro incentiva y desincentiva a la vez. Por eso el ser humano es el único que puede hallar placer en el desplacer.



El primer sorbo de vino es el mejor.
Porque, al principio, cualquier adicción genera mucho placer y poco desplacer, pero al ir repitiendo la acción en busca de más gratificación obtenemos menos: la proporción de placer y desplacer se va invirtiendo.



¿Cómo?
Las adicciones, obsesiones y conductas compulsivas obedecen a ese mecanismo. Gozamos la primera dosis y paulatinamente tenemos que aumentarla ya no para obtener placer, sino sólo para evitar el desplacer...



Cada vez tomas más y gozas menos.
De forma que al final no actuamos para obtener más placer, sino sólo para no sufrir más desplacer. Es lo que le sucede al adicto: al principio aumenta las dosis para obtener más placer y después tan sólo para no sufrir el síndrome de abstinencia. Placer y desplacer son inversamente proporcionales.



Y así puede llegar a la muerte.
Freud intenta analizar el principio del placer y sus mecanismos, pero fracasa, porque descubre que el ser humano busca algo más allá del placer, algo que puede llevarlo a la muerte. Somos seres paradójicos.



¿En qué sentido?
El ser humano no busca su propio bien: desea estar sano, pero fuma; ama a su pareja, pero se va con otra... Y después vuelve a enamorarse de la siguiente pareja, pero reproduce la pesadilla... Una y otra vez...



Al hombre le cuesta desear a la que ama y amar a la que desea.
Buscamos equilibrio y por eso llegamos al desequilibrio. Y al indagar en el principio del placer, Freud descubre que persiguiendo ese equilibrio podemos llegar sin saberlo a desear la autodestrucción y la muerte.



Es el equilibrio definitivo al cabo.
La pulsión de muerte es un instinto autodestructivo, pero no sólo individual. También explica el comportamiento irracional de algunos pueblos, su agresiva psique colectiva. Y sería la última explicación de la guerra.



¿Tiene alguna?
Es el modo en que los pueblos descargan su pulsión de muerte sobre otros pueblos.



El cerebro puede ser un mal bicho.
Es una máquina de adaptarse al medio y crear un equilibrio, pero también es un instrumento para desequilibrarse, soñar, depender de una sustancia, una conducta, una relación... Es una red paradójica en múltiples sentidos.